La razón:

Nuestro atentado es un atentado en nombre de todo lo salvaje y desconocido, es un ataque eco-extremista indiscriminado, afiebradamente egoísta y contrario a la civilización, en su más alta expresión. También es un acto de terror para los híper-civilizados representantes de la devastación de la Tierra. Sus grandes minas a cielo abierto son la evidencia de los vejámenes del progreso humano contra la Naturaleza Salvaje.

Codelco, una (sino la mayor) empresa minera del mundo, encargada de devastar la Tierra por décadas, encargada de robar sus minerales, en pos de la perfección absoluta de la civilización. ¿Acaso pensaron que los llantos de los montes ultrajados por sus maquinarias no serian escuchados por nosotros?, ¿acaso pensaron que no escucharíamos los gritos de espanto de los árboles?, pues no. Nuestros oídos escucharon la llamada de lo Salvaje, por eso nuestras manos atentaron.

La Acción:

Te invitamos a que te informes por medio de: www.radiovillafrancia.cl

Parte de los hechos noticiosos que han marcado el comienzo de este año fue el atentado explosivo que, supuestamente, fue perpetrado por el grupo "Individualistas Tendiendo a lo Salvaje", que tuvo a todo Chile hablando sobre seguridad nacional, ley anti terrorista, responsabilidades ante los hechos, entre otros temas que encendieron a la prensa y a las redes sociales; todo lo que significó un atentado explosivo a un personaje de importancia para la política chilena regaló a los medios una serie de declaraciones desde todos los lados del espectro político dicotómico chileno.

Las declaraciones de Hugo Dolmestch, el fiel reflejo del clasismo que se niega a morir en Chile

hace unos días, el ministro de la corte suprema, quien también ostenta el cargo de presidente del máximo órgano jurisdiccional de nuestro país, entregó fuertes declaraciones que fueron registradas en la página del poder judicial de Chile:

"Es de una gravedad increíble, porque es un sistema no utilizado, no conocido. Recordaba dos o tres casos en la historia, pero que se haga a personas que tienen una formación intelectual me parece de la máxima gravedad. Estoy muy conmovido por esto. Espero que se aclare pronto para que no se vaya a repetir"

El calibre de estas declaraciones refleja un país que se niega a dejar atrás la discriminación por clase social. Cabe preguntarse en este instante si existen ante la ley ciudadanos de primera, segunda (incluso tercera o carta) categoría.

En un país donde tenemos una clase trabajadora con fuertes ánimos aspiracionales, pareciese que el fantasma del clasismo no es un ente del que se esté preocupado, ya que pasa a ser parte del paisaje de una casa descuidada, con fachada que progresivamente ha sido enbellecida con atractivas quimeras pero que en su interior guarda lo peor de un Chile que no avanza: Uno con jóvenes angustiados ante la elección de una casa de estudios, que viven con el constante recuerdo de que al estudiar en una institución como INACAP o símiles, podrían tener menos derecho a recibir un trato digno y justo ante alguien que haya estudiado en la Universidad de Chile. Porque efectivamente, formación intelectual desde el ámbito subjetivo tiene muchos significados. Esto podría hacernos estonces pensar ¿una persona de escasos recursos, que no posee grado académico, no puede vivir tranquilo? Si ocupásemos la lógica de nuestro, ni más ni menos, presidente de la corte suprema, entonces aquellas personas que ocupan lenguaje "popular" ante la falta de formación académica que "enriquezca" lo que dice, o los ciudadanos que escogen no estudiar una carrera universitaria porque sienten que no es lo suyo, no tienen derecho a vivir en paz. Es más, si lo extrapolácemos a otro tópico, por ejemplo, el de la representación popular: las personas sin formación intelectual no podrían siquiera pensar por un instante el vivir en el congreso la lucha por la dignidad de sus representados. irrisorio sería que llegasen a pensar ser dirigentes de algo, ciudadanos fuera de la primera categoría de nuestra sociedad no es algo que se necesite. Peor aún, es algo que se vería -o una realidad patente en ciertos casos, que lisa y llanamente: se ve- como inapropiado. Este Chile es el de Hugo Dolmestch. Un Chile que elige para cargos de representación popular personajes con pensamientos retrógrados, que por haber estudiado en la Universidad de Concepción, o en la Pontificia Universidad Católica de Chile, tienen más derechos ante la ley y la sociedad que los demás que no tuvieron los medios como para poder ingresar a aquellos planteles. Realidad que puede no parecer tal, pero que ante la búsqueda de antecedentes a plena vista, se nota, y duele. La condición posmoderna del conocimiento es así: determina quienes son los dueños de aquello, quienes no, imposibilitando la democratización de la formación intelectual, y entregándosela a una elite; esto es tanto, que aquellos personajes que en caso contrario de lo que ocurre en la realidad de la clase precarisada de nuestro país, y que pueden acceder a la educación tradicional y de prestigio, ganan automáticamente el derecho de despejar toda duda sobre la obtención de sus títulos, grados y formación intelectual. Aquello es algo que no debe hacerse. Es incierto, por ejemplo, si aquellos personajes cursaron bien sus materias, o a "punta de puros 4.0" lograron el grado y título con el que llenan de orgullo a una sociedad mercantilista, así como también llega a ser incuestionable el estatus quo de nuestra sociedad en cuanto a redes, familias y castas, poder y prestigio heredado, ya que estás siempre serán más importantes, y barreran con todo a su paso con tal de mantener su poderío ante el colectivo privilegiado. Luego, gracias a este tipo de vicios que nos negamos a dejar de lado es que, volviendo al tema de la igualdad ante la ley que declara nuestra constitución política gracias la formación intelectual de ciertos individuos, no deberíamos esperar que existieran académicos llenos de premios a la intelectualidad que sean misógenos, o que llegasen a perpetrar actos abominales como abusar de sus propios hijos.

Parte de ese mismo Chile es un personaje mainstream, y no tan mainstream, de nuestro país, quien ante las declaraciones -para nada afortunadas- del señor Dolmestch, decidió exigir que, con todo el respaldo de la ley y reglas existentes, se tomen las medidas que van al caso: Luis Mariano Réndon, quien saltara fugázmente a la palestra de la farándula política nacional de manos del activismo ecológico.

Ciudadanía y empoderamiento: Razón y Acción.

Luis Mariano Rendón se considera ciclista urbano, vermicultor, ecologista, profesor y abogado según el órden -quizás de importancia- que nos muestra en su perfil personal de Twitter (Donde te invitamos a seguirlo, sube contenido muy interesante y emite buenas opiniones). Ha sido tildado de muchas cosas para lo que lleva existiendo en este planeta, algunas divertidas que nacen de anécdotas que jamás olvidar, tal como le ocurrió cuando quiso aguarle un poco la fiesta al ex ministro de vivienda Jaime Ravinet en medio de una actividad pública en la que se encontraba parte del JetSet político de nuestro país, donde con agresión incluida, el titular del gobierno de Ricardo Lagos lo tildara despectivamente como "Hippie" (y trasnochado).

Luis Mariano, quien tuvo la amabilidad de conversar con nuestro medio de comunicación, nos contó por qué decidió ejercer su derecho (y deber) ciudadano al exigir que se sancione al presidente de la corte suprema por las declaraciones que él mismo califica como "una tontera del porte de una catedral".

"No puede ser que una autoridad de esa importancia diga una burrada de ese tipo y que nadie diga nada y no se tenga que retractar, que hacer algún comentario, decir que lo mal interpretaron... cualquier cosa. Es que es gravísimo, porque cualquier persona que lee eso dice: chuta el poder judicial trata las causas de acuerdo a quienes son las victimas y eso de la igualdad ante la ley es puro cuento."

El miembro de Acción Ecológica decidió comenzar el trámite a través del sistema de la página web del poder judicial, trámite que cualquier persona puede realizar si así lo quiere:

Ingresa al siguiente link para visualizar esta pantalla

 Tal como versa el documento que Rendón enviase a la web del poder juidical:

"Las declaraciones transcritas, que gradúan la gravedad de un delito contra la vida e integridad física de las personas según la"formación intelectual"de las víctimas, repugna al principio de igualdad, consagrado en el inciso primero del artículo 1° de la Constitución vigente, base de cualquier ordenamiento jurídico civilizado."

Ante la falta cometida por el presidente en ejercicio, el artículo 536 del código orgánico de tribunales da la responsabilidad a las cortes de apelaciones de escuchar y despachar sumariamente, y sin forma de juicio, las quejas del ciudadano, en este caso Rendón. Esto corre ante cualquier fuere la falta o abuso cometido por el ministro, mientras aquello vaya en contra de la disciplina judicial que exige el código ministerial. La idea de esto es que Hugo Dolmestch reciba una sanción conveniente que llegue a remediar la acción que haya cometido. Entre las amonestaciones que podría percibir el actual presidente de la corte suprema, tal como se extrae desde el artículo 537, están las siguientes:

1° Amonestación privada;

2° Censura por escrito;

3° Pago de costas;

4° Multa de 1 a 15 días de sueldo o multa no inferior a una ni superior a cinco unidades tributarias mensuales, y

5° Suspensión de funciones hasta por cuatro meses. Durante este tiempo el funcionario gozará de medio sueldo.

Ahora Luis Mariano Rendón está esperando respuesta ante el caso, y declara estar en conocimiento de que el presidente de la corte sabe del tema. Espera que exista un pronunciamiento del pleno de la corte suprema ante las declaraciones emitidas por su presidente, que se espera, no sean desestimadas por la opinión pública, y que mucho menos este incidente se reduzca a unos cuantos Tweets o estados de Facebook, muy necesarios por lo demás para que todo Chile sepa que la "clase dirigente" de este país tiene derechos, pero también tiene muchos deberes, y estos deben ser realizados de manera óptima y eficiente.