Hasta hace poco los túneles que conducen a novelescas circunstancias cuyos desenlaces son inesperados me llevaron a entrar en contacto con el destacado artista nacional Alex Rivera. Su historia era confusa y extensa, llena de juegos y sombras, tanto así que después de meses de investigación, repasar documentos legales y atender las llamadas de los implicados, el caso me sigue despertando sensaciones inusitadas. Para entender el carácter de esta historia debemos centrarnos en la columna de un relato que parece sacado de una novela europea, desde algún país donde pareciese que las demandas sociales primigenias han cesado, cuya población observa con atención procesos totalmente nuevos, tales como la propiedad intelectual, o la probidad de entes institucionales que buscan el orden y la paz en los sistemas. Después de tanto, no puedo sino ser parte de esta historia que me llena de sensaciones poderosas, es así como lo anuncio y expongo a cada rincón de este Chile que clama día a día el ideal perfecto para un país imperfecto, uno de justicia e igualdad.

Recibo una llamada de Alex Rivera, el enfant terrible del teatro chileno como le dicen algunos, durante cada semana. Palpa mi consciencia el llamado de la justicia ante la dignidad e inocencia arrebatada de parte de una de las figuras más grandes de las artes de nuestro país que junto a su socio y amigo, Marcelo Guajardo, sufrieron un crimen. “Me sentí como si alguien me hubiese invitado a un carrete, y mientras bailaba en medio del escenario el dueño de la casa metiera su mano en mi bolsillo y me robase la billetera”. Aquella frase no la olvido. Dejó de causarme gracia a medida que los meses pasaban y aparecían más datos que enriquecían una historia densa, sin un ápice de humor de ningún color, y lo digo con propiedad luego de que Alex y yo riéramos durante una video conferencia el verano pasado conversando sobre el caso que arruinó su vida personal y la de otros que le acompañan en este, como dice él, “viaje forzoso”. ¿Por qué iba a seguir compartiendo el ánimo de aquel chiste? La broma contiene una verdad oculta que a veces es necesaria sacar a la luz para retratar nuestro dolor o indignación dentro de un proceso catártico muy necesario, debo insistir, pero los chistes luego de contarlos y re contarlos pierden su sentido, y como dice el dicho, comienzan a oler a podrido.

Como algunos saben, este viaje comienza cuando Marcelo Guajardo, amigo de varios proyectos de Alex, se entera de que daría comienzo un taller de guiones en Canal 13. Ellos contaban con un trabajo debidamente registrado la fecha del 31 de julio de 2014 bajo propiedad intelectual, que es reconocido por la DIBAM, cuyo nombre imagino resuena en sus mentes de cuanto en cuanto: “¿Qué hay de nuevo viejo?”. La historia de un joven que a causa de un accidente durante una protesta queda en coma y despierta 25 años después para darse cuenta que todo ha cambiado. ¿Se ve simple, no? “Vamos al taller, quizás podamos venderles este trabajo a Canal 13, podremos trabajar en área dramática y de ficción de la estación, hasta incluso podrías protagonizar la tele novela” quizás le dijo Marcelo a Alex en algún momento, realmente no lo sé, pero así es cuando uno emprende un nuevo comienzo con un buen compañero de ruta. Todo es seguridad, sabes que las probabilidades de que algo salga mal son las mismas que si estuvieras sólo, pero estando con un amigo te sientes más confiado. Una oportunidad laboral para quien se destacara llegase a ser parte del equipo de guionistas como premio mayor, mientras que las bases del concurso exigían que los participantes se presentaran en pares. Aquellas reglas del juego sustentaban el taller amparado bajo código SENCE, es decir, dotaba a Canal 13 por ser Contribuyente de Primera Categoría de la Ley de Impuesto a la Renta, y por tener una planilla anual de remuneraciones imponibles superior a 35 UTM (datos obtenidos desde página web del SENCE) "la posibilidad de descontar del impuesto a la renta a pagar anualmente hasta la concurrencia del 1% de la planilla anual de remuneraciones del conjunto de trabajadores contratados, por concepto de los gastos en los que haya incurrido, por la realización de acciones de capacitación informadas al SENCE", por lo tanto, el taller era posible en el canal privado gracias a subvenciones estatales y abierto a la ciudadanía que contara con la experiencia que exigía la estación. Su obra tenía muy buenas críticas de parte de personalidades de peso en el ámbito de lo audiovisual, y esto ambos lo sabían, ¿Cómo no tenerlo claro si desde las productoras “CBRA FILMS”, “GEOIMAGEN”, “Cine negro” y el canal MEGA habían recibido elogios a la obra que habían creado? La venta del proyecto no se había concretado debido a detalles propios del negocio, pero no quitaba mérito alguno a las horas, días, esfuerzo e inspiración volcados en el trabajo.

 

 

“Hueón, me robaron”, “Hueón, nos cagaron”, “Hueón, esto es increíble”. Por favor, páguenme cada vez que escucho esas palabras por el altavoz del teléfono en cada ocasión que conversamos con Alex. A estas alturas del partido, la relación es muy cercana, a pesar de jamás habernos visto. Ambos conocemos algunos detalles de la vida del otro, y hay un ambiente cordial en cada llamado. Así es con los compañeros de lucha, existe fraternidad, total, el enemigo es otro: Nada más y nada menos que El gobierno corporativo de Canal 13 presidido por el ex ministro de Michelle Bachelet, René Cortázar, y personajes de la farándulilla política de nuestro país tales como Cristián Bofill. Ellos cuentan en su canal con un área dramática y de ficción que plagió. Alex y Marcelo son tajantes en esto. Pasaron de quedar entre los finalistas de un taller que comenzó con 200 participantes a estar en un grupo selecto de 20 personas que finalmente darían el todo por el todo para conseguir la meta final. Costó, el taller se dictaba de 20:00 a 22:00 hrs durante las semanas de julio y diciembre del año 2014, pero de todas formas el mérito premia. Las bases del taller no contaban con algún tipo de cláusula sobre la sesión de derechos, para participar no era necesario firmar ningún contrato. La permanencia estaba supeditada a cumplir con la asistencia y mantener un ambiente de calidez entre los participantes y los profesores, entre quienes figuran como los gestores Isabel Troncoso (guionista de Canal 13) y Sergio Díaz Mora (jefe de guionistas de la estación). La historia, por tanto, puede mantener una línea adecuada y suscribe la experiencia de colaboración voluntaria entre varias partes que, hasta ese entonces, guardaban la fiesta en paz mientras se desarrollaban los hechos. Elogios de parte de quienes llevaban la batuta en el taller y de parte de los demás alumnos hacia la obra “¿Qué hay de nuevo viejo?” y sus respectivos arquitectos, quienes bastante satisfechos con el orden de las cosas mantenían la esperanza de llegar al final.

En mi experiencia, cuando todo va muy bien en nuestras vidas es imposible no caer en el bucle de los procesos entrópicos que caracterizan la existencia. Estás parado en un sólo lugar y ves a lo lejos lo que parece ser una nube oscura y densa. Llueve, sabías que esto pasaría, pero como estás haciendo mil y una cosas que, si tienes suerte, te provocan una serie de sensaciones agradables desde la espina hasta la punta de los dedos del pie, te atrapa el efecto de las gotas de agua. Y te mojas. Y farfulles porque no tomaste atención a lo que pasaba cerca de ti. Y tienes que aprender a bailar bajo la lluvia porque si no sonríes puede que los demás, alienados a un frío y desgraciado sistema te apuntan con el dedo, ya que estar triste es una enfermedad y a nadie, absolutamente a nadie, le gusta tener a un enfermo en su casa; contagia a los débiles de espíritu, aquellos que no están acostumbrados a vivir una existencia miserable, o que simplemente han perdido la paciencia suprimiendo de sus corazones la empatía que esperaríamos en sujetos solidarios y progresistas, porque así se supone que es Chile: Se acercan mejores tiempos, eso desde pastores de iglesia hasta líderes políticos de todos los colores construyen en sus discursos que nosotros consumismos día tras día gracias a la televisión, la radio y la internet ¿Será que es parte de un relato ilusorio? ¿Una verdad que intenta traspasar nuestras capas desde la más segura hasta la más dura?, Y no hay un lugar seguro para escapar porque te encuentras en un desierto nuboso y cada gota de lluvia es uno más de los hechos que están ocurriendo durante este viaje eterno con retorno desconocido donde te das cuenta que de mil mensajes que recibiste en un solo frente de mal tiempo, lograste decodificar dos y en la estela de aquello que pasó se fueron oportunidades, dolores, consecuencias, amores, que cuando vuelves en sí son parte del pasado.

La verdad es solamente una ilusión consensuada entre uno o más actores de esta obra teatral llamada vida, que te golpea en cada punto sensible del cuerpo cuando se derrumba la inocencia que te tenía tan seguro. Instante anterior a toda la debacle de la circunstancia que nos espera en la existencia es, para ejemplificarlo en la historia de nuestros protagonistas, cuando Alex en el año 2014 durante la filmación del largometraje “Toro Loco Sangriento” recibe elogios de parte de Francisco (Pancho) Melo, quien fuese compañero de él durante el rodaje de la película. En esa ocasión le menciona que la obra “¿Qué hay de nuevo viejo?” es una idea estupenda y sería fácil de vender a una productora, pero, el pesado martillo de la vida golpea nuestros cráneos en algún instante e imagino que ambos amigos lo sintieron cuando las cosas cambiaron drásticamente durante una de las sesiones del taller. Isabel Troncoso y Sergio Díaz Mora les dicen, frente a todos los demás participantes, que a la “vieja” de la casa que viese la historia no se iba a interesar, que no gastaría parte de su tiempo en ver como un “hueón” viejo que se cree adolescente y se arrastra en una silla de ruedas por la obvia situación de haber estado en coma más de 20 años se sumerge en una aventura de descubrimiento ante una realidad totalmente distinta a la que vivió alguna vez, trama que defienden sus creadores acusando que la televisión debe romper los paradígmas hasta ahora establecidos, el punto es, y lo deja bien en claro Troncoso en esa ocasión: ¿Para qué romper paradigmas con historias diferentes en televisión? ¿Qué les va a importar si aquello no lo consume la señora en la casa? Contenido que paradógicamente los mismos canales crean y reproducen para que el público en su casa adopte la costumbre de verlo, sumiendo al sujeto chileno en un espiral de cómoda visión televisiva (o estupidez, si la visión que tienes sobre los contenidos en televisión abierta es radical). Los artistas defendieron su trabajo pero los profesores no dieron su brazo a torcer, por lo que decidieron mantenerse en carrera con otro guion que tenían bajo el brazo. Así fue como “¿Qué hay de nuevo viejo?” moría para el taller, por lo que decidieron seguir con un tercer guion que tenían guardado para la ocasión de nombre “Sólo se vive una vez”. Por el momento, se daba por terminada la jornada, así que irse para la casa, guardar el guion en el cajón del escritorio sabiendo que existía uno en su reemplazo. ¿Simple, no? A cualquiera le puede pasar. Cuento corto, nuestros protagonistas son bajados del escenario y no llegan a la ansiada meta. Seguir la vida. Fumarse un pucho, tomarse unas cervezas, ver un rato Netflix o escuchar un buen disco de Dream Theater y a la cama. La vida sigue.

Era el 5 de abril del año 2015 y el diario La Tercera consigna lo siguiente:

 

 

Y ahora cito el artículo de la tercera, el cual puedes encontrar en su página web, o haciendo click en el siguiente link:

“La productora se refiere a la próxima teleserie vespertina que liderará, y que tendrá como protagonistas a Tamara Acosta, Pablo Macaya y Francisco Pérez Bannen. Ellos serán los rostros principales de una comedia romántica que tendrá como temática central el viaje en el tiempo.

Sergio Díaz, el guionista, lo explica mejor: “Tomamos el concepto y lo llevamos a algo mucho más real, a algo que en verdad pudiera pasar, y así surgió la idea de esta historia de amor que se interrumpe por un accidente. Así, un hombre queda en coma y se despierta 27 años después”.

Luego de tantos años dormido, el protagonista se encuentra con un mundo distinto, mucho más moderno y tecnológico, y se da cuenta de que la mujer que amaba está con otro. Ella es Rafaela (Acosta), quien en apariencia tiene poco que ver con Ana, el recordado papel que la actriz interpretó por seis años en la serie Los 80. “

¿Una historia peculiar, no? Conclusión a la que no llegaron Marcelo y Alex. El primero se enteró por la prensa de que Canal 13 estrenaría ese año una nueva producción. Por su parte Alex no tuvo la misma suerte de su compañero, sino que supo la noticia de una manera más inusual de lo que se pudiese pensar. ¿Te ha sido infiel alguna pareja? Si la respuesta es afirmativa, ¿Te ha pasado que todo tu entorno sabe que algo extraño pasa pero no te dicen nada hasta que el quiebre amoroso está consumado? Algo parecido le pasó a Alex ese día cuando el dueño de “CBRA FILMS”, productora a la cual le fue presentado el guion “¿Qué hay de nuevo viejo?” durante el año 2014 para una eventual compra, toma contacto con uno de nuestros protagonistas para felicitarlo por la venta de su trabajo a la estación de Andrónico Luksic, nada más fuera de la realidad, ya que ese fue el instante preciso de la toma de consciencia del hecho que marcaría el primer impacto del viaje de nuestros protagonistas.

“¡Nos plagiaron!” imagino le habrá dicho Alex a Marcelo, o viceversa al enterarse de este hecho. ¿Cómo llegar a esa conclusión? Los peritajes de la LACRIM (Laboratorio de criminalística de la PDI) son concluyentes, pero esa es harina de otra arista que veremos más adelante. Ante las primeras sospechas de plagio, Alex y Marcelo concurren a las oficinas de DIBAM para constatar que efectivamente su obra “¿Qué hay de nuevo viejo?” se encontraba debidamente registrada bajo derechos de autor desde el año 2014, pero eso no es todo, también toman conocimiento de que el 31 de marzo de 2015 había sido registrado el guion de la obra “Veinteañero a los 40” por Sergio Díaz Mora. Indignados ambos concurren a las dependencias de Canal 13 para pedir una reunión con los ejecutivos de la estación, la que tomaría lugar el día 16 de abril de 2015. A la reunión asisten el Señor Ignacio Arnold, director del área dramática de Canal 13 y Vania Portilla, productora ejecutiva del área dramática, además, Alex y Marcelo junto a su abogado de ese entonces Hugo Espinal. Al pasar los minutos se une Sergio Díaz Mora y un guionista llamado Diego Niño que integra su equipo. Marcelo cuenta que Díaz Mora extrae de su mochila un texto anillado y lo arroja con fuerza sobre la mesa. “Esto fue lo que ustedes presentaron en el taller” dice él, viéndose en la carilla el nombre “Amante Bandido”, obra anterior a las mencionadas y con la que ganaron su ingreso al taller. La obra “Amante Bandido” no fue trabajada extensa y abiertamente como sus antecesoras, cuentan los afectados, ya que según advirtió Troncoso: “En Canal 13 está prohibido escribir sobre cárcel, delincuentes, política y religiosos” (temas contenidos en el escrito, pero explotados de igual modo en recientes producciones de la estación). Tanto Isabel Troncoso y Sergio Díaz Mora, estaban al tanto de las actividades de cada uno de los alumnos, ya que ambos tenían acceso a un grupo cerrado de Facebook que crearon los integrantes del taller para compartir sus experiencias y trabajos, un lugar que servía para debatir sobre los textos presentados e ir trabajando de manera conjunta en los mismos. Como era de esperarse, Díaz Mora niega absolutamente todo tipo de actitud maliciosa para con el escrito original que presentaron Alex y Marcelo en el taller, y no sólo eso, sino que niega haber visto el grupo de Facebook. Es así como, tanto el director y la productora ejecutiva del área dramática de Canal 13 dan su apoyo a Sergio Díaz Mora, dando por terminada la reunión luego de que Arnold mencionara que si existiese alguna demanda en contra de alguno de los funcionarios de la estación, ellos demandarían de vuelta.

El día 5 de mayo del año 2015 Alex y Marcelo junto a su abogado concurren a la corte de apelaciones de Santiago para presentar un recurso de protección, más la acción fue rechaza por la corte ya que no contaban con las competencias necesarias para trabajar un caso sobre propiedad intelectual. Estos eran campos totalmente nuevos para la justicia chilena, ya que no es usual que se atiendan este tipo de problemáticas en nuestro país, y desde la más cruda realidad del chileno promedio, no es usual que un ciudadano común y corriente que no cuenta con poder adquisitivo o influencias en órganos públicos decida enfrentarse cara a cara con nada más y nada menos que el gobierno corporativo del canal que financia uno de los sujetos más poderosos de nuestro país: Andrónico Luksic. Pero la esperanza es aquello que debe perderse cuando se ha llegado a la instancia última de la existencia: el suicidio, solución final a la que no estaban dispuestos Alex ni Marcelo, por lo que luego de agotar todas las instancias extra judiciales posibles deciden llegar hasta el octavo juzgado de garantía de Santiago para interponer una querella criminal contra Sergio Díaz Mora, jefe de guionistas de la estación televisiva, la guionista y profesora del taller dictado por canal 13, Isabel Troncoso, y todos quienes resulten responsables por infringir la ley de propiedad intelectual.

 

 

A principios de julio se envía por escrito la orden de iniciar la investigación por parte de la PDI. Se ordena que se tome declaraciones a los afectados y a más de 10 testigos del asunto, también se pide que por todos los medios posibles se logre tomar declaraciones en calidad de imputados a Sergio Díaz Mora e Isabel Troncoso, solicitan a Canal 13 que entregue los textos de la obra para iniciar una investigación al alero de la BRIDEPI (Brigada de delitos de propiedad intelectual de la PDI) y la LACRIM (Laboratorio de criminalística de la PDI) para generar un análisis entre el texto “Veinteañero a los 40” y “¿Qué hay de nuevo viejo?”, y por último, agotar todas las posibilidades existentes para lograr aclarar el hecho delictivo. De esta manera la PDI tomaba el relevo y desde BRIDEPI comenzaba la investigación.

En el intertanto, los medios de comunicación comienzan a hacer eco del asunto. Aparecen algunas notas en sitios web de noticias tales como The Clinic, y en SQP en la televisión. Se suponía que en un principio “Veinteañero a los 40” sería estrenada en agosto para competir contra las teleseries “Papá a la deriva” y “Matriarcas”, no obstante, esto no ocurre. Testigos del caso dicen que esto se debió a retrasos en las grabaciones y cambios forzados al guion original. Todo esto puede ser verificado gracias a las publicaciones de prensa que emitió Canal 13 durante los meses de abril y agosto de 2015. Finalmente, la teleserie se anuncia para finales de 2015 y principios de 2016.

Un dato curioso: durante el año 2015 Alex vuelve a toparse con Francisco (Pancho) Melo en la casa de Chile Actores, “Entidad de gestión colectiva que vela por el respeto de los derechos de propiedad intelectual y el bienestar de los artistas intérpretes o ejecutantes audiovisuales” tal como expone su misión en el sitio web de la entidad. El actor Francisco Melo felicita a Alex Rivera por haber vendido a Canal 13 su obra “¿Qué hay de nuevo viejo?” para recibir como respuesta que aquello no era efectivo, la venta jamás se efectuó sino que ocurrió un plagio de parte de la televisora. Francisco Melo en ese tiempo se desempeñaba como vicepresidente en la organización, dado su posición extiende su apoyo y ofrece asesoría por parte de la corporación de Chile Actores, además, le recomiendan tomar acciones legales contra los responsables del plagio.

Luego de varios intentos fallidos por parte de la PDI de interrogar a los funcionarios de Canal 13 implicados, tras no aceptar que declararan en calidad de imputados bajo requerimiento expresado por los abogados que representaban a los empleados de la estación, se hacía cada vez más difícil recabar antecedentes para la investigación llevada a cabo. A pesar de aquello, durante septiembre de 2015 llega hasta la LACRIM la solicitud de realizar un informe pericial documental para comparar los textos registrados por Rivera-Guajardo y Díaz Mora de los cuales se desprenden varios antecedentes advertidos, dadas las semejanzas de las ideas generales que presenta cada texto, por ejemplo:

- En el texto “¿Qué hay de nuevo viejo?” el personaje principal es un hombre de 45 años que a los 20 años queda en coma producto de un golpe durante una protesta estudiantil, mientras que en el texto “Veinteañero a los 40” el personaje principal es un hombre de 47 años de edad que a los 20 años entra en estado de coma a raíz de un accidente del cual no se dan detalles.

*Un detalle impotante es que la obra “¿Qué hay de nuevo viejo?” fue escrita para ser exhibida el año 2014, por lo tanto, el personaje principal despierta teniendo 45 años; En la obra “Veinteañero a los 40” el protagonista despierta teniendo 47 años de edad luego de haber estado 25 años en coma. Esta última obra fue creada para exhibirse en televisión en 2016, dos años después de ser registrada en DIBAM la historia original “¿Qué hay de nuevo viejo?”.

- En el texto de Rivera-Guajardo el personaje despierta 25 años después (*Recordar que fue creada para ser exhibida en 2014), mientras que en la obra de Díaz Mora despierta 27 años después (*Recordar que fue creada para ser exhibida en 2016).

- En la obra “¿Qué hay de nuevo viejo?” el personaje principal se entera de que es padre de un joven de 25 años, mientras que en la obra “Veinteañero a los 40” el personaje principal es padre de dos jóvenes de 26 años.

- En ambas obras el personaje principal después de despertar del coma se entera de que su padre ha fallecido.

- En ambas obras la madre del personaje principal lo acompaña en todo momento y recurre a todo tipo de terapias para lograr que despierte del coma.

- En ambas obras el personaje principal cae en coma mientras en Chile se vive la dictadura militar y luego despierta en democracia, con una mujer siendo presidenta.

- El personaje principal en “¿Qué hay de nuevo viejo?” se entera de que tiene un hijo llamado Camilo, mientras que en “Veinteañero a los 40” tiene dos hijos llamados Camilo y Bastián.

- El personaje principal en “¿Qué hay de nuevo viejo?” tiene un hijo con doble vida, ya que este se desempeña como diseñador de día y trabaja en un local nocturno, mientras que en la obra “Veinteañero a los 40” el personaje principal tiene dos hijos, uno que se dedica a ser diseñador y otro que se dedica a trabajar en un local nocturno.

El peritaje de la LACRIM señala que la columna argumental del ambas historias es similar, pero que difieren en detalles puntuales de la historia, como por ejemplo, que la obra de Rivera-Guajardo está más enfocada a la comedia, mientras que la obra de Díaz Mora tiene tintes de drama, pero tiende a presentar situaciones de comedia. Concluyen entonces que se encuentran similitudes importantes en la idea central y se diferencian en detalle, señalando que esto no puede responder a una mera casualidad.

Con esto, más las declaraciones tomadas a más de 10 testigos del caso, en octubre de 2015 la carpeta investigativa que constataba el delito de plagio por parte de Díaz Mora y sus compañero/as de trabajo estaba lista para ser entregada a la Fiscalía Oriente de Santiago, de este modo podría seguir adelante la instancia judicial pertinente, sin embargo, la carpeta la mantienen retenida trabajadores de alta importancia de la PDI por más de dos meses. Existen ciertas dudas de por qué la carpeta se mantuvo cautiva en una de las oficinas de la PDI, en especial porque existiría una firma de abogados expertos en propiedad intelectual que representa a importantes marcas tales como Samsung, entre otras entidades financieras de peso en nuestro país que forman parte de la terna de profesionales al servicio de órganos públicos y del estado, y que a su vez trabajan entregando servicios a Canal 13, además, existirían presuntos vínculos de otros funcionarios de la PDI que trabajan en calidad de privados con la estación televisiva.

Para diciembre de 2015 la carpeta aún no era entregada a fiscalía, y de pronto, el funcionario de la PDI que la guardaba y evitaba que esta siguiese su camino, por diversas razones, se toma dos semanas administrativas, dejando su oficina con llave en las dependencias de la PDI. Se acercaba el día de estreno de la teleserie, y ante la nula respuesta de la PDI, Alex Rivera recurre a una instancia superior de la institución, la que finalmente consigue una orden para abrir la oficina donde se encontraba la carpeta, pero ya era demasiado tarde, esta llega recién el 29 de diciembre de 2015 a manos de la Fiscal Teresa Muñóz. El 3 de enero de 2016 se estrenaba la teleserie “Veinteañero a los 40”, a pesar de que diversos medios de comunicación difundieron la noticia de que la PDI concluyó que efectivamente en Canal 13 se estrenaría una teleserie que fue producto de un plagio.

Durante los dos meses que estuvo retenida la carpeta en dependencias de la PDI, Alex y Marcelo intentaron frenar la emisión de la teleserie por medio de la justicia al presentar un recurso de protección, pero al no estar la investigación en manos de fiscalía eso se hacía imposible, ya que entre 29 de diciembre, día que llega la carpeta a manos de la fiscal, y 3 de enero que se estrenaba la teleserie, no había tiempo para que aquel recurso judicial se tramitara.

Quedan en manifiesto algunas aristas interesantes del caso, por ejemplo, que el ex operador mediático de Sebastián Piñera y actual miembro de la administración de Canal 13 en su calidad de Director General de Prensa, Cristian Bofill, estaría protegiendo a Sergio Díaz y a la televisora evitando que se emitan noticias o artículos que dejen entrever la polémica que azota actualmente al canal. Andrónico Luksic, empresario, presidente de "Quiñenco", uno de los conglomerados empresariales de gran envergadura en Chile, quien poseería, según la revista Forbes, una de las mayores fortunas del mundo, quien irónicamente se querellara contra el diputado independiente Gaspar Rivas por ejercer su libertad de expresión no quiere entregar a Alex ni a Marcelo lo que les pertenece por ley.

Actualmente existe una querella criminal en contra del representante legal de Canal 13, ex Ministro de transporte y telecomunicaciones y militante de la Democracia Cristiana René Cortázar, quien también es presidente del directorio del Gobierno Corporativo de Canal 13.

La querella es por Plagio y Apropiación Indebida. Plagio de parte de Sergio Díaz Mora luego de que la BRIDEPI (Brigada de Delitos de Propiedad Intelectual) declarara que él y su equipo realizaron sin autorización alguna de los creadores de la obra “¿Qué hay de nuevo viejo?” un apoderamiento ideal de todos o algunos de los elementos originales contenidos de esa obra intelectual, de carácter ajeno, donde procedieron a tomar como guion base la obra para posteriormente presentarla como una idea nueva y de autoría propia llamada “Veinteañero a los 40”. Todo esto emana desde el informe de la LACRIM (Rolado 1478-2015).

Por su parte, René Cortázar, figura que representa a Canal 13 dado su cargo, es quien enfrenta los cargos de Apropiación Indebida y se le sindica como co-autor del plagio. En ningún momento Alex Rivera o Marcelo Guajardo han declarado que recibieron lo que les pertenece por derechos de autor, porcentaje que debiese haberles sido pagado por parte de Canal 13, equivalente a no menos del 5% de las ganancias de la estación gracias a la emisión de la teleserie, esto haría efectiva la acusación de Apropiación Indebida, lo que a todas luces es como se ha repetido hasta el cansancio en esta investigación: un robo.

Según versa uno de los documentos de parte de los abogados de los querellantes, a los cuales La4TaMuralla tuvo acceso: La teleserie percibió en Chile sólo por los contratos de avisaje un monto no inferior a los $10.000.000.000. Una cifra cuantiosa y jugosa para cualquier ciudadano a pie, en especial para quienes deben vivir con sueldos mínimos y pensiones de miseria. Sí, amigo o amiga que nos lees, eso puede llegar a ganar un canal por exhibir en la televisión una obra fruto del robo a sus creadores. Canal 13 ha actuado de manera inmoral en contra dos ciudadanos, primero robándoles su trabajo y luego negándose a pagarles lo que les corresponde. En este momento, gracias a las diligencias de la defensa de Rivera y Guajardo, se ha rogado al Octavo Juzgado de Garantía de Santiago dar curso a una medida cautelar de retención de hasta por $ 500.000.000 (el 5% que les pertenece por concepto de propiedad Intelectual) y de prohibición de efectuar actos y contratos respecto de la obra “Veinteañero a los 40” en contra de René Cortázar, Canal 13 S.A. y de Sergio Díaz Mora. Además, se exige a quien corresponda la retención de bienes hasta por $ 500.000.000 respecto de los bienes de propiedad de los imputados y querellados.

Ha pasado más de un año desde que se exhibiera en televisión la obra “Veinteañero a los 40” con consecuencias directas en la vida de Alex y Marcelo en aspectos laborales y personales, pero esta no es una causal de extrema gravedad que pueda quitarle a nuestros protagonistas la victoria. Actualmente llevan a cabo una lucha contra lo que parece un dios corporativo, y están prestos a matarlo gracias al esfuerzo y perseverancia que corre por las venas de ambos. Esta odisea les ha permitido conocer a muchos quienes apoyan la causa de todos los artistas chilenos, aquellos que ven su trabajo menoscabado o hurtado por los grandes poderes económicos. Personajes como Francisco Melo han prestado su apoyo para intentar romper esta gran muralla informativa que han intentado construir en torno a este caso los medios de comunicación ligados a la estación católica y a las figuras del poder político y económico que asolan sus pasillos.

 

 

También se pidió el plazo de 30 días ya que la defensa de los afectados estaría pidiendo a la fiscalía que busque y entregue las copias de los códigos SENCE que dejarían en manifiesto la alteración de documentos públicos. Sergio Díaz Mora aparecía como profesor del taller donde habría plagiado la obra a Alex Rivera y Marcelo Guajardo, pero durante el desarrollo de la denuncia, se habrían cambiado los códigos para sacarlo de aquel cargo. La defensa de los afectados cuenta con las copias de los originales y de las modificaciones hechas a estos documentos públicos.

 

 

Alex y Marcelo han agotado todas las instancias posibles para que se haga justicia. Pasa a ser “parte del paisaje” en este país que los más poderosos o con mayor influencia en variados grupos de poder salgan libres de polvo y paja cada vez que cometen delitos evidentes para toda la ciudadanía. El caso de los protagonistas de esta historia marca un precedente en la historia política de nuestro país, ya que se encuentran ante una justicia que no está preparada para llevar a cabo asuntos de propiedad intelectual, y por supuesto que las redes de corrupción que están instaladas en los diferentes poderes del Estado de Chile no contribuyen a que la verdad se esclarezca. ¿Por qué se han demorado tanto las diligencias? Vava más de un año de lucha constante por parte de Alex y Marcelo, dejando entrever una trama oscura y terrible donde pesan más los intereses económicos de ciertos sujetos antes que la dignidad de, en este caso, los artistas de nuestro país. Si estuviésemos en Suecia u otro país más avanzado al nuestro los imputados y todos los cómplices o colaboradores de este caso estarían presos, pero ahí ves a hijos de políticos que atropellan gente caminando tranquilamente por la calle, ahí ves como militares y carabineros se roban la plata directamente del bolsillo de todos los contribuyentes, ahí ves que verdaderos delincuentes se postulan POR SEGUNDA VEZ a la presidencia de nuestro país, y lo que más duele, es que ahí vemos todos como nuestros compatriotas, quienes son pisados día tras día por todos estos sujetos que caminan sonrientes por la calle, no hacen nada al respecto.

Alex y Marcelo decidieron hacer lo imposible: Luchar contra un gigante de temer. Ellos tomaron la decisión de buscar la justicia de todas las maneras que se les ocurriera, y es por eso que han tocado tantas puertas para que esto ocurra, tanto, que ahora esperan llegar hasta el fiscal nacional Jorge Abbott para agilizar el proceso. Si estos dos artistas de nuestro país ganan, todos los artistas de Chile ganarán, porque no han sido los únicos a los que verdaderos delincuentes de cuello y corbata han robado. Existen muchos otros artistas que han sido aplastados por la máquina del plagio, por los mercaderes de las falsas oportunidades que generan las condiciones para apropiarse de la fuerza y la inspiración de tantos otros chilenos que solamente quieren hacer lo que sienten es lo suyo: arte, y no solamente estamos hablando de los actores o los músicos, sino de los artesanos, los pescadores, los funcionarios de las grandes cadenas de retail, los profesores, y todos aquellos que ven como otros que tienen mayor poder adquisitivo (porque esa es su única gracia en esta vida) les roban sus sueños y les esclavizan en pos de un sistema injusto del cual todos somos cómplices de su existencia como tal.