Arte y Cultura

 
Luego de una breve agonía de mi PC -computador, no el partido político, ¿ya?- ha resucitado cual Lázaro, pero un viernes santo, porque es choro y porque es tan hereje como yo, que mientras pasaba el Via Crucis por fuera de mi casa -Y no me había percatado- me pillaron bailando los discos de la banda a la que haré mención en este esperado review; así que para que no me retaran los vecinos y ponerme a tono con el día, aparte de ver y escuchar Jesus Christ Super Star unas 3 veces en distintas versiones (los vecinos me deben haber odiado medio día completo), unir cuadritos de lana para armar una frazada como las viejitas de bien y almorzar un bistec pelado en muestra de mi austeridad-pobreza obligada, tuve que abrir un vinito para conmemorar la sangre de Cristo, como buena hija de Madre Paulina que soy (?).

 

Mañana es mi cumpleaños y estoy triste. Cumplo 35 años y no hay “ni una papa pelá” como dirían en el campo. Sigo buscando trabajo con contrato indefinido mientras hago reemplazos, ganando lo preciso para cubrir las deudas y atrapada en el loop eterno que vivimos hartos compatriotas hace cierto tiempo (porque sé que no soy la única).