En los últimos días, Agustín Edwards atraviesa por un estado de salud complejo, incluso se informó esta mañana que había muerto, pero al parecer, estaría en su casa, en extrema gravedad. 

 

Agustín Edwards tiene 89 años de edad, pero lo cierto es que Chile ha tenido que lidiar con su nombre desde 1815, cuando nace José Agustín Edwards, junto a él, nace también la dinastía más poderosa de nuestro país, que no sólo fue traspasando el nombre Agustín a sus generaciones, sino toda su fortuna, influencias y por supuesto, su diario.

 

José Agustín Edwards Ossandón (Agustín I), creó su fortuna gracias a prestar dinero a los mineros del norte del país, como garantía tomaba sus equipos de trabajo y recibía los metales como pago, los cuales revendía a precios mucho más altos.                                                                        

Fundó la primera compañía de seguros, la Compañía Chilena de Seguros y el Banco Edwards y compañía. Especuló con el cobre en 1871, cuando paró sus exportaciones y compró una gran parte de la producción nacional manteniéndola retenida en los puertos, hasta que el precio tuviera un alza significativa.                                                                                                                                        

Se casó con la hija de su hermana, Juana Ross Edwards y dentro de su testamento mandó a pagar mil misas por el descanso de su alma.

 

Agustín Edwards Ross (Agustín II), fue quien compró El Mercurio de Valparaíso en 1879 y el mismo que descubrió la importancia de la prensa para ejercer el poder, mientras se mezcla lo político con lo económico. 

Fue Senador por Valparaíso, ministro de Hacienda en el gobierno de Balmaceda, del que luego sería opositor, y ministro de Industria y Obras Públicas de la junta militar encabezada por Jorge Montt.                                                                                                 

La recomendación expresa que dejó a su hijo mayor, es que el diario nunca debía salir de la familia.

 

Agustín Edwards Mac- Clure (Agustín III), fue Diputado, Canciller y Ministro, en los gobiernos de Germán Riesco y Pedro Montt. 

Crea El Mercurio en Santiago, Las Últimas Noticias, El Mercurio de Antofagasta y La Segunda de Las Últimas Noticias, cuyo nombre posteriormente sería, La Segunda. También nacen las revistas Zig-Zag, Sucesos, Peneca, entre otras. 

Durante su gestión, El Mercurio cobró su “primera víctima”, El Ferrocarril, diario nacido en el año 1855, que no pudo hacer frente a la competencia de Edwards y en 1911 dejó de funcionar. 

 

Agustín Edwards Budge (Agustín IV) Sólo 15 años estuvo a la cabeza del diario y las empresas. Bajo su mando, El Mercurio a través de sus editoriales, efectuó un diagnóstico de la economía en Chile y planteó también la “solución”. La solución planteada por el diario, consistía en una nueva política económica donde la capitalización era su centro, sumado al hecho de reemplazar la intervención estatal por leyes de mercado. Esta intervención a través de editoriales sería la antesala para lo que ocurriría en el Gobierno de la Unidad Popular y posteriormente, cuando los “Chicago Boys” implementan la economía de libre mercado. 

 

Agustín Edwards Eastmann (Agustín V) Es el Agustín con el que hemos convivido las últimas décadas.

El que estaba a cargo del diario cuando los estudiantes de la UC colgaron el mítico lienzo “El Mercurio miente”, el que viajó a Estados Unidos a reunirse con Richard Nixon para preparar el golpe de Estado, el que recibió financiamiento de la Cía para evitar que Allende fuera presidente y después para combatir su gobierno, no sólo utilizando el diario El Mercurio, sino también a La Segunda, diario protagonista de uno de los titulares más bochornoso de la historia de Chile “Exterminados como ratones”, símbolo claro de la posición en la cobertura de la prensa de Agustín.

Respaldó y ocultó los crímenes cometidos en la dictadura, cómo olvidar a Marta Ugarte, profesora y militante comunista, que fue torturada y asesinada por la DINA, su cuerpo arrojado al mar y encontrado en la playa La Ballena, entonces Agustín Edwards, decidió publicar que se trataba de un crimen pasional, "Estrangulan a hermosa joven", fue el titular de Las Últimas Noticias.

Amigo íntimo de David Rockefeller, a tal punto que veranean juntos en la isla Illeifa de Lago Ranco, propiedad de Edwards. 

El que de sus editoriales desprende tres pilares fundamentales: El respeto a la economía de libre mercado, el rol subsidiario del Estado y la defensa a la propiedad privada.

El mismo que instala temas como la delincuencia, terrorismo e inseguridad en sus diarios y por otra parte crea la Fundación Paz Ciudadana, que recauda millones para combatir ese miedo, hoy presidida por su hijo Agustín Edwards del Río. 

 

En el año 2016, las víctimas de la dictadura presentaron una querella en contra de Agustín Edwards por sedición e incitar el Golpe de Estado, la primera querella de esas características a un civil. Hasta ahora, el único castigo, y de carácter simbólico que ha recibido Agustín Edwards, es haber sido expulsado el año 2015 del Colegio de Periodistas. 

 

El legado de los Agustines está teñido por el hambre de poder a cualquier precio, que se respalda en El Mercurio, que es capaz convertir mentiras grotescas en verdades absolutas. Esa es la herencia que toma Agustín Edwards del Río, hijo del hasta ahora, más macabro de los Edwards. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Datos tomados del libro “Los Magnates de la Prensa” de María Olivia Mönckeberg