Opinión

 

 

Creo que dos elementos fundamentales de la vida son: el desarrollo y el cambio. Por un lado, nuestra naturaleza humana nos condena a una ineludible carrera contra toda noción o idea personal de abandono de la misma, hacia los misteriosos terrenos que algunos llaman la realización del destino.

 

Toda persona por el solo hecho de serlo, al ser un atributo de la personalidad,  tiene un nombre propio en conjunto con sus apellidos. El  fundamento normativo más próximo lo encontramos  en el artículo 18 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que establece el derecho a un nombre propio.