No es inusual despertar en cualquier rincón del país y escuchar en las noticias que el fuego se sigue combatiendo insistentemente en los sectores más afectados de esta larga y angosta faja de tierra. Sin lugar a dudas, es la noticia del momento. Ha sido una de las peores tragedias forestales del país, y día a día hemos ido viendo mediante la televisión y la prensa en general cómo la gente ha comenzado a movilizarse de una u otra forma para ayudar a quienes más lo necesitan. Y es así como el fenómeno mediático ocasionado por esta lamentable noticia nos demuestra una vez más lo solidario que es el pueblo chileno, un pueblo que tiene a personas solidarias y cariñosas que siempre acuden a ayudar a la gente cuando la ocasión lo requiere…

Pero a ver, esperen un segundo…

Recordemos algunas cosillas típicas de nuestra querida patria. Todos los días la gente pelea por un asiento en la micro/metro. El racismo, la homofóbia, la xenofobia y muchas otras desviaciones mentales son pan de cada día en este bello y moderno país. Cuando existen injusticias laborales dentro de alguna empresa y los/as funcionarias deciden comenzar una huelga, la opinión común dice que son flojos y que “quieren todo gratis”. Con l@s estudiantes, misma situación. Cuando una mujer es acosada en el transporte público, todos se dan cuenta y nadie le presta atención, ni mucho menos ayuda. Hay personas y animales que viven en la calle todo el año y poquísima gente es capaz de compartir con ell@s un poco de tiempo o de comida. La gente no es capaz de dar cincuenta pesos a los músicos que intentan ganarse la vida en el transporte público, es más, mucha gente de hecho les ignora por completo y prefiere volver a ponerle play a su profundo y docto reggaeton. Los vendedores ambulantes sufren abusos cada vez más indignantes por parte de la policía del país, sólo por el hecho de intentar ganarse la vida. El chileno vive mirando para adelante en la calle, no le importa mirar al lado, no le importa lo que el otro haga. Si debe ponerle el pie encima a un muerto para pasar, sin dudas que lo hará. …Pero descuiden, ya se viene la Teletón, y con ello, ¡ya todos volveremos a ser solidarios!

LA SOLIDARIDAD ES UN VALOR QUE DEBEMOS PROPAGAR DE POR VIDA, ¡NO SÓLO CUANDO NOS LO ANUNCIA LA PRENSA!